domingo, 7 de febrero de 2016

Distancias...

Hace tanto tiempo que no escribo que no sé por dónde empezar.

Tantas cosas han pasado en el último año que pasa desapercibido lo importante que es detenerme, aunque sea cinco minutos a pensar, a leer, a respirar...

Últimamente tantas cosas pasan, tantas cosas... me molestan... tantas me inspiran y me hacen olvidar por qué me enojé.

Los cambios, los viajes, los espacios, los llantos, los silencios... Las distancias.

Al final, todo es cuestión de distancias.

Las distancias que acortas con los seres que amas y quienes quieres tener cerca. Como tú, aquí, conmigo.

Las distancias que procuras con las personas que te hieren, con los que hieren a los que amas, como él.

Los puentes que construyes con los que quieres, pero de quienes necesitas alejarte de vez en cuando. Puentes con los que puedes acercarte cuando lo necesitas, con los que puedes volver cuando necesitas tu espacio.

Divago entre tantas letras. me disculpo si no tengo mucho sentido... No sé con quién, no sé por qué... Pero disculparme es algo que suelo hacer con frecuencia. Es un reciente descubrimiento y aparentemente es algo que debo corregir.

Pero entre tantas distancias y tantos puentes, está aquello con lo que yo siempre soñé, lo que yo siempre quise tener y ahora veo cerca y puedo tocar... En medio de tanto, están los sueños que ahora puedo decir que estoy construyendo y no soñando. Puedo decir que estoy caminando y no volando...


Pero cómo duelen los pies.